Vacíos I

La escuela de piano en Colombia

En Colombia, nadie se ha tomado la molestia de registrar su importancia para el piano. Si hoy ya no se la menciona, con el paso de los años cada vez será mas difícil seguir su rastro.

Lucía Pérez condecorada por el presidente Lleras Camargo
Lucía Pérez condecorada por el presidente Lleras Camargo

Hace un tiempo me encontraba en una reunión de trabajo, revisando una propuesta de estudio que no solo exigía conocimientos avanzados sobre el tema sino un director de equipo con trayectoria reconocida. Uno de los integrantes de la mesa que, de paso, tendría que suscribir el contrato para la realización del estudio en cuestión, se excusó un momento. A su regreso, para sorpresa de todos, comentó que acababa de consultar en Google la trayectoria del candidato propuesto para dirigir el proyecto, sin encontrar mención de que hubiera publicado algún trabajo en el campo del estudio. El comentario sencillamente apuntaba a que el candidato no tenía la trayectoria necesaria para asumir el cargo propuesto, pero, sobre todo, para asegurar la validez de los conceptos y los hallazgos esperados del trabajo.

No es que Google  sea la única fuente de información pero es innegable que si se quiere averiguar por algo o alguien es una primera acción que debe llevarlo a uno hacia el descubrimiento y hallazgo de fuentes diversas. Con este concepto, me surgió la inquietud de averiguar qué aparece allí sobre algunos aspectos de la música en Colombia. En concreto, entré a buscar datos sobre el piano y sus intérpretes, algunos que yo conocí o tuve la oportunidad de escuchar, otros que nunca tuve la oportunidad de oír o conocer.

El primer nombre que se me vino a la cabeza fue el de Lucía Pérez, a quien yo no conocí pero de quien siempre he escuchado comentarios altamente elogiosos por lo que tengo grabado el concepto que ella puede ser la persona a quien mejor le cabe el calificativo de «creadora de una escuela de piano» en el entendido de escuela como la consolidación de una técnica, concepción y marco de vinculación con un instrumento. No es un accidente hablar de las escuelas de violín o de piano que remontan, ya hoy día a siglos de una tradición. He llegado a entender y aceptar, por tradición oral, que era Profesora sin igual, rigurosa como la que más –no de otra forma puede ser el estudio de la música, agrego yo–, y guía pianística (escuela) de varios afortunados que heredaron su conocimiento en el Conservatorio de Música, del cual fue directora, como lo menciona Perdomo Escobar en sus escritos.

Uno podría pensar que ya entrado el siglo XXI las menciones de la pianista en el citado portal serían numerosas; sin embargo, ¡vaya sorpresa!, no hay ni una sola entrada donde se cite algo de su biografía o de su trayectoria. No hay página en wikipedia para ella. En Colombia, nadie se ha tomado la molestia de registrar su importancia para el piano. Y lo triste de esta historia es que si hoy ya no se la menciona, con el paso de los años cada vez será mas difícil seguir su rastro.

Ya en plan de navegar, aparece una referencia del 9 de agosto de 19941, que dice: «El pasado miércoles 3, los numerosos discípulos de la que fue insigne profesora de piano, Lucía Pérez, y sus amigos y admiradores evocaron el recuerdo de la inolvidable artista, al cumplirse veinte años de su desaparición. Pocos, como ella, dejaron un recuerdo tan cordial de gratitud y perdurable memoria».

Otra, trae una mención del libro de Luis Antonio Escobar La Música en Cartagena de Indias2, en la cual se lee respecto a Helvia Mendoza que «!Posee magnífica técnica aprendida de la pianista madre, Lucía Pérez, de quien prácticamente han salido todos los pianistas colombianos» (subrayado mío). Y en otra nota sobre nuestra afamada Ruth Marulanda3 se menciona que también estudió con Lucía Pérez.

En una referencia a los 90 años de la pianista Leonor Pardo Petrrelli4, se menciona que también estudió con la «afamada» Lucía Pérez, nada más. Otra entrada  del 10 de octubre de 2012 acerca de un concierto homenaje al ilustre maestro, pianista, compositor y director Jaime León, se dice igualmente que sus profesoras de piano fueron Lucía Pérez y Tatiana Gonstcharova.

En una nota de septiembre 24 de 2007 sobre Oriol Rangel, quien por lo menos si tiene una nota biográfica escrita por Ciro Alfonso Mogollón4, aparece que estudió con Giacomo Marcenaro, Tatiana Gonstcharova, Gustavo Escobar Larrazaba, José Tomás Posada y Lucía Pérez.

Sin  tener la documentación a la mano, puedo asegurar que, además de los nombrados, muchos otros pianistas, como Eduardo de Heredia, Pablo Arévalo y posiblemente todos los pianistas mayores que pasaron por Bogotá, fueron sus alumnos. Cosa que, sin discusión, convierte a Lucía Pérez en la pianista más importante del siglo XX en Colombia; es a ella a quien se puede atribuir el desarrollo del piano nacional en ese siglo, pero nuestra pobreza, en cuanto a conservación de patrimonio se refiere, no ha consolidado una página donde se destaque su trayectoria y se de, por lo menos, la nómina de sus alumnos. Hay menciones de eventos de los alumnos, de algunos de ellos hasta una nota biografica que francamente no impresiona pero del maestro o maestra no aparece nada.

A manera de ejemplo y seguramente también alumno de Lucía Perez, menciono a  Eduardo de Heredia que falleció ya hace unos cuantos años. Aparte de una mención en UN Periódico del 12 de junio de 20105, no se tienen más referencias suyas. En el caso de Pablo Arévalo, uno de los pianistas más refinados que ha dado el país, acompañante incomparable y pedagogo como el que más, apenas aparece referido en grupo con otros artistas o por ser jurado en algún concurso. Se destaca, eso sí, como gran noticia, que la «sala de Patrimonio Documental del Centro Cultural Biblioteca Luis Echavarría Villegas adquirió recientemente el archivo del pianista bogotano Pablo Arévalo. Dentro de los 100 libros se encontraron obras de gran relevancia: unas partituras del siglo XIX y otras del compositor Manuel María Párraga»6.

En conclusión, y en opinión muy personal, queda uno desconcertado ante la pobreza informativa acerca de dos de las personalidades fundamentales en la historia del piano en Colombia. La de la gran pedagoga y pianista Lucía Pérez y la del fino intérprete e incomparable acompañante Pablo Arévalo. Junto a ellos hay que mencionar a Eduardo de Heredia, otro pianista desaparecido que tal vez hoy solo existe en la memoria de quienes aún estamos vivos y tuvimos el placer de conocerlo.

Pero es que estos tres destacados no son excepción y, sin querer ser exhaustivos, podemos agregar varios otros nombres como Hilde Adler, Mireya Arboleda, Helvia Mendoza, Frank Linero, Karol Bermúdez y otros mas que merecen un país los reconozca, recuerde y mantenga en su memoria.

Del numeroso grupo de pianistas sin mención se salvan Blanca Uribe y Harold Martina, aunque de éste último no es muy clara la opción para investigar su muy significativa función docente.

 Por: David Feferbaum. Cofundador del Centro de Documentación Musical.

1)https://www.google.com.co/search?q=p%C3%ADanista+colombiana+Luica+Perez&rlz=1C1YBKB_enCO506CO506&oq=p%C3%ADanista+colombiana+Luica+Perez&aqs=chrome..69i57.18055j0j8&sourceid=chrome&espv=210&es_sm=122&ie=UTF-8

2) http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/musica/muscar/elvia.htm

3) (http://www.apun.org/documentos/Curriculum_Trio_Ruth_Marulanda.pdf)

4)http://www.senalmemoria.gov.co/index.php/home/los-archivos-nos-cuentan/item/920-90-a%C3%B1os-de-la-pianista-concertista-leonor-pardo-petrelli

4)(http://www.bandolitis.com/blog/homenaje-al-maestro-nortesantandereano-oriol-rangel)

5)http://www.unperiodico.unal.edu.co/dper/article/conservatorio-un-100-anos-formando-a-los-musicos-del-pais-1.html

6)http://noticias.universia.net.co/vida-universitaria/noticia/2009/11/09/235329/obra-pianista-pablo-arevalo-ahora-es-custodiada-universidad-eafit.html