Vacíos IV

La formación en Colombia parte II

Aunque su encargo pedagógico institucional no fue aprovechado para crear unas áreas de composición o piano de alto nivel, su docencia en dirección orquestal y coros contó entre otros discípulos con Blas Emilio Atehortúa

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Olva Roots

En nuestro artículo anterior mencionamos el ilustre cuarteto de músicos que llegó al país y trató de construir escuelas en sus respectivos campos. Nos detuvimos en Demetrio Haralambis y Rino Maione, dejando para este número a Carlo Jachino y a Olav Roots. 

Como ya no debe sorprender al lector, la información sobre el italiano Carlo Jachino tampoco es abundante. Referenciado como Director del Conservatorio Nacional de Música entre 1954 y 1956, fue junto con Olav Roots, uno de los músicos con mayor formación que llegara al país. Por la época en que lo hizo, era ya un compositor con importantes logros, además de un pedagogo que para 1948 —no es un error: 1948— ya había publicado un tratado de música dodecafónica.

De su paso por Colombia destacan tres alumnos notables: el profesor de armonía Antonio Benavides y los compositores Fabio González Zuleta y Roberto Pineda Duque, de quien lo único que aún se oye es su Himno de Bogotá, aunque EAFIT, valga decirlo, publicó hace poco su obra para piano. Escuela no pudo dejar Jachino, muy pronto algún colega compositor se encargó de crearle tal ambiente que decidió regresar a su país. En la nota “Movimientos sinfónicos de un arquitecto”, que G. E. Félix Tejera escribiera sobre González Zuleta, aparece este comentario del compositor acerca de Jachino: “Había músicos que no lo miraban bien, guiados por cierto chauvinismo a ultranza. No soportó por mucho tiempo la situación a pesar del apoyo que le brindamos algunos”.1

De vuelta a Italia, como inspector general de la educación musical, se le acredita buena parte del renacimiento de la música italiana. Anecdóticamente vale la pena mencionar su actuación como pordiosero en El ladrón de bicicletas, la gran película de Vittorio de Sica.

Acá, seguimos a la espera de volver a oír su Concierto para piano y Orquesta, “dedicado a Colombia y a sus amigos colombianos”, que curiosamente no aparece en el Dizionario Biografico degli Italiani, Volume 61 (2004)2 y que en 1976 interpretó la Orquesta Sinfónica de Colombia, dirigida por Bruce Morton Wright, con Teresa Gómez al piano.

Originario de Estonia y nacionalizado en Colombia, Olav Roots (1910-1974), un profesional de altísimo perfil en las funciones musicales que dominaba —pianista, compositor y director— es tal vez el músico más formado que se radicara en el país. Alumno de dirección y de composición de Nicolai Malco (1883-1961), quien tuvo como maestros a Rimsky-Korsacov, Glazunov y Liadov, entre otros; y de Felix von Weingartner (1863-1942), pupilo de Liszt; fue alumno de piano de Cortot y condiscípulo de Dinu Lippatti. Entre las credenciales que presentó al Conservatorio Nacional, había una recomendación de Cortot, en que hablaba de sus altísimas calidades de pianista y pedagogo (*).

Roots tuvo gran actividad como pianista, fue el alma de la Coral Bach y en la TV creó el Coro de Cámara, que alternaba con la Sinfonietta que dirigía G. Rothstein. Su labor con la Orquesta Sinfónica de Colombia la convirtió en una de las agrupaciones más destacadas de América Latina a mediados del siglo pasado. En sus últimos años frente a la agrupación, luego de incontables triunfos, la administración pública le hizo la vida difícil. Falleció el día anterior a recibir la notificación de su pensión, dejando una orquesta cuya necesidad era cuestionada por un directivo cultural de entonces, con el vergonzoso argumento de que solo era escuchada por una “minoría snob”.

Aunque su encargo pedagógico institucional no fue aprovechado para crear unas áreas de composición o piano de alto nivel, su docencia en dirección orquestal y coros contó entre otros discípulos3 con Blas Emilio Atehortúa, Ernesto Díaz, Luis Biava, Jesús Pinzón, Gustavo Kolbe, Francisco Cristancho (hijo), Rito Mantilla, Miguel Duarte, Luis Torres, Francisco Zumaqué, Manuel Benavides, Luis Antonio Becerra, Roberto Mantilla, Jacqueline Nova, Amalia Samper y Elsa Gutiérrez. Habiendo participado en los coros de Roots y aprendido de él a través de muchas actividades, el maestro Eduardo Carrizosa estaba inscrito en el curso de dirección que se iniciaba en 1974 y que frustró la muerte del maestro.

Todo esto, sin más alargues, arroja claridad sobre el tema de “escuela” a partir de grandes músicos y docentes. ¿Cuántos  directores de más de 60 años hay en Colombia que no hayan sido alumnos de Olav Roots?

Finalmente, su compromiso con la difusión de la obra de los compositores colombianos es incomparable, así como la convocatoria a solistas nacionales para presentarse con la Orquesta. Lo realizado por Roots no tiene parangón en la historia musical de Colombia. Es difícil imaginar un entorno más favorable para el desarrollo composicional orquestal que el que se dio gracias a su gestión interpretativa. Estos datos dan una idea de su gestión a favor del talento nacional:

Compositores, directores e intérpretes, nacionales o residentes, presentados por Roots con la Orquesta Sinfónica de Colombia

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Teniendo en cuenta que ya han pasado 41 años desde el fallecimiento del maestro Roots, más del doble del tiempo que estuvo al frente de la orquesta, es triste pensar que la cuota “nacional” que se ha presentado desde entonces, no se acerca ni de lejos a las cifras anotadas.
De nuevo, dejo al lector construir sus propias ucronías (**) en torno a un mundo donde hubiéramos podido aprovechar mejor el conocimiento de estos cuatro grandes señores de la música.


Como compositor, sus obras, casi desconocidas, son ejemplos no solo de seriedad y estructura sino de una admirable calidad expresiva. Por ello, cabe destacar la publicación del CD Homenaje a Olav Roots, realizado por Señal Colombia, en que se pueden apreciar no solo su nivel como compositor en las Variaciones y Pasacalle y la Meditación y Rondó para Piano, sino su calidad como pianista, acompañando a Luis Biava en la Sonata para violín y piano Op. 7 de Guillermo Uribe Holguín; o como director en obras de Blas Emilio Atehortúa, Roberto Pineda Duque, Jesús Pinzón o Luis Antonio Escobar.

Por: David Feferbaum, Cofundador del Centro de Documentación Musical.

 

1  http://www.redalyc.org/pdf/1051/105118896013.pdf

2  http://www.treccani.it/enciclopedia/carlo-jachino_(Dizionario-Biografico)/

3  Hernando Caro Mendoza en Olav Roots, Trayectoria artística, Instituto Colombiano de Cultura, sin fecha de publicación, posiblemente hacia 1975.

(*) Información suministrada por Hjalmar de Greiff.

(**) Ucronía: Reconstrucción lógica, aplicada a la historia, dando por supuestos acontecimientos no sucedidos, pero que habrían podido suceder (RAE).