LA NUEVA ORQUESTA DE CÁMARA DE COLOMBIA

Los sonidos de la nueva música colombiana se escucharán en el lanzamiento de la Orquesta de Cámara de Colombia dirigida por Leonardo Federico Hoyos: la apuesta del Cartagena Festival por los músicos nacionales.

En el XIV Cartagena Festival ¡Suena Suramérica!

Por: Iván R. Contreras

La Orquesta de Cámara de Colombia es un proyecto que vuelve a nacer. La idea original data de 1976, año en el que el maestro Frank Preuss reunió a un grupo de músicos residentes en el país para conformar una agrupación que interpretara obras escritas para formato de cámara de cuerdas.

Santiago Cañón-Valencia, Lucas Saboya, Leonardo Federico Hoyos, Zaira Noguera, Elvis Díaz: los solistas de la Orquesta de Cámara en el XIV Cartagena Festival

Dando continuidad a la iniciativa planteada por Preuss, hace más de cuatro décadas, el maestro Leonardo Federico Hoyos convocó a un grupo de músicos, entre los que se cuentan estudiantes y egresados de diferentes universidades de Colombia, así, como también, egresados del Conservatorio Tchaikovski de Moscú. En palabras de Hoyos: “la idea principal es reunir a una agrupación intergeneracional de músicos de muy buen nivel, para así lograr una conexión continua con nuestros compositores, tanto nacionales como latinoamericanos. Al lado de esta iniciativa, también nos proponemos abarcar un repertorio más tradicional, que inicie en el Barroco y llegue al siglo XX, a través de los cual podamos desarrollar una idea que he venido trabajando: la de la orquesta-teatro”.

Para su lanzamiento, la Orquesta contará con solistas de primer nivel, entre los que se cuentan el violonchelista Santiago Cañón-Valencia (quien acaba de ganar la medalla de plata en el concurso Tchaikovski) la cuatrista Zaira Noguera, el arpista Elvis Diaz y el tiplista Lucas Saboya.

“Vamos a hacer tres conciertos con estrenos, reestrenos y comisiones llenos de identidad nacional, tanto por los compositores como por los músicos que estarán en escena. Esta es la apuesta del Festival por un proyecto que incluya a la música y los músicos colombianos en ejercicio”, afirma Hoyos.

TEMPO habló con los compositores que harán parte del ciclo que tendrá lugar los días 9, 10 y 11 de enero a las 7: 00 p.m. Las siguiente seis notas, a modo de reseña, son fruto de estas conversaciones.

El PICKÓ BREVIS

La champeta sinfónicade Francisco Lequerica (1978)

9 de enero/10 p.m./Plaza San Pedro

El Pickó Brevis hace parte del género “champeta sinfónica”, estética que Lequerica dio a conocer en el marco del Pickó Sinfónico en 2018. Esta obra, una champeta instrumental, es una especie de rapsodia híbrida, que combina la forma-sonata clásica con los elementos de la champeta. Lequerica usa como material tres melodías icónicas para los cartageneros: La Suegra voladora (El Sayayín), La Ruleta (El Jhonky) y Busco a alguien (El Afinaíto). “Es parte de un proceso de descolonización estética,” afirma Lequerica a propósito de la champeta sinfónica, y continúa, “se caracteriza por la inclusión de técnicas contemporáneas de instrumentación en contextos ajenos al posmodernismo, así como por la adopción de una técnica derivada del cantus firmus que guarda solamente partes de la línea melódica original, sustituyendo el acompañamiento por procesos armónicos y contrapuntísticos, sometidos a un desarrollo formal”. 

Lequerica concibe la composición sinfónica como una herramienta fundamental de salud social, y asume a la champeta sinfónica como “una maniobra de inclusión estética de los sectores sociales consabidamente desiguales de Cartagena”, y agrega: “el arte es la solución más viable y equilibrada, al punto que debería formularse, más que un servicio militar, un servicio cultural obligatorio. América Latina atraviesa un periodo convulso que nos invita nuevamente a ser protagonistas, a ser participantes, y a pensar en un legado coherente con la colectividad.”

LA SUITE ANDINA

Los ritmos colombo-venezolanos en la obra de Mauricio Lozano (1958)

10 de enero/7:00 p.m./ Centro de Convenciones

Mauricio Lozano, compositor, director y tiplista bogotano, ha escrito para diversos formatos que van, desde grupos de cámara e instrumento solista, hasta la orquesta sinfónica, en los que las músicas tradicionales y la música académica han tenido cabida. Entre sus obras más representativas se encuentran el Desconcierto para Tiple y Orquesta y la Misa Colombiana, para coro mixto a cuatro voces e instrumentos típicos. Lozano también adelanta un proyecto de recuperación y grabación de músicas tradicionales en distintas regiones de Colombia.

La Suite Andina está dividida en cuatro movimientos, cada uno de ellos se inspira en uno de los ritmos presentes en los llanos colombo venezolanos. Sobre esta obra nos dice el compositor: “el primer movimiento es una danza titulada Amanecer. Esta evoca los campos de trabajo, recientemente declarados patrimonio de la humanidad por la Unesco. El segundo, a modo de divertimento, juguetea con un incesante cambio de métrica, antes de esbozar una melodía el ritmo de merengue venezolano. El tercero lleva por nombre Lunática es un pasaje lento que termina con una sencilla melodía interpretada por el arpa, y el último, un pasillo parrandero llamado Diabluras, basado en un antiguo golpe de seis que interpretaba el maestro Pedro Flores en su bandola, alterna la situación del poroto por derecho y por corrido”.

CONCIERTO PARA TIPLE Y ORQUESTA DE CUERDAS

El encuentro entre el formato clásico y el tiple de Lucas Saboya

10 de enero/7:00 p.m./ Centro de Convenciones

Desde 1995, Luis Saboya ha conformado el Trío Palos y Cuerdas. Han sido poco más de 20 años en los que él y sus hermanos, se han consolidado como una de las agrupaciones activas más importantes de la música andina colombiana. Ello, a juzgar por los numerosos conciertos a nivel internacional, los primeros lugares en festivales locales como intérpretes, arreglistas y compositores, y los cuatro discos publicados desde 2002.

“El Concierto para Tiple y Orquesta obedece a mi búsqueda constante como compositor”, afirma Saboya. “Partiendo de la música instrumental del interior colombiano, tradición a la que pertenezco, esta búsqueda se ha orientado en varias direcciones: la música de cámara, la música para guitarra clásica y la música sinfónica. Esto me ha permitido crear puentes entre la tradición andina y otros lenguajes, compartir con directores, interpretes y compositores, uno de mis más profundos intereses. Al no contar con un repertorio sinfónico y de concierto para el tiple, he tenido que crear uno propio derivado de la tradición a la que pertenece el tiple. No se trata de ‘orquestaciones de temas folclóricos’, más bien es música latinoamericana de concierto, un movimiento que reconozco en músicos como Dino Saluzzi en Argentina, Egberto Gismonti en Brasil, Fabián Forero en Colombia, Javier Contreras en Chile o Leonardo Cárdenas en Ecuador”.

LA RAPSODIA DE LOS CUATRO ELEMENTOS

Las sonoridades del cosmos de Jorge Pinzón (1968)
11 de enero/7:00 p.m./ Centro de Convenciones

“La idea original de escribir obras basando mi inspiración en los cuerpos celestes nació por un cuarteto que me comisionó la facultad de música de la Universidad Corpas.  El hecho de imaginarme nuestra relación con el cosmos me atrapó desde un principio”. Esta temática sedujo a Jorge Pinzón, quien, al observar la inmensidad del cosmos y la infinidad de cuerpos que lo habitan, se planteó una serie infinita de posibilidades. “Respecto a mi estilo, el hecho de haber estudiado en Rusia ejerció una fuerte influencia en mi obra” afirma, “quizás, en especial la obra de Shostakovich, pues la música de este compositor es cambiante, no es estática y eso me encanta. Otra influencia fue Joep Franssens. Uno tiende a verticalizar la música, pensando en series de acordes. Este compositor, así como Messiaen, Ligetti, Stockhaussen, tiende a pensar el sonido de manera más horizontal y eso hizo que enriqueciera mi escritura. La Rapsodia de los cuatro elementos fue escrita para la pasada edición del festival: “Armonía Celeste”. Concebida en diferentes secciones contrastantes, en la cual, cada una representa las características de los cuatro elementos de la naturaleza, Tierra, Agua, Aire y Fuego, logra generar un ambiente propicio para la versatilidad del violonchelo.

CIEL, INDIGO, SEPARTE WAYS, TC 4, HAZE

El encuentro de los sonidos electrónicos y la orquesta de cámara de Julio Victoria (1982) /Pedro Sarmiento (1977)

11 de enero/7:00 p.m./ Centro de Convenciones

Julio Victoria inició su proyecto LIVE en 2014. Su objetivo: “que los sonidos electrónicos lograran trascender las pistas de baile”. Fusionando los ritmos electrónicos con instrumentos indígenas, Victoria experimenta con nuevos sonidos, proponiéndonos un novedoso viaje sonoro que atraviesa múltiples géneros y culturas.

Sobre el concepto de las obras, el compositor Pedro Sarmiento contextualiza: “la idea es poder hacer un espectáculo con la Orquesta de Cámara de Colombia tomando como punto de partida la música de Julio Victoria. Nos reunimos con Antonio Miscena, Ernesto Santos, el compositor con el que trabaja Victoria, y definimos las obras y su orden. Victoria generalmente trabaja con un percusionista, un arpista y una marimba de chonta. Su búsqueda se enfoca en el uso tímbrico de estos instrumentos, y no en los géneros a los cuales se asocian habitualmente. En relación con la orquesta de cámara, se pretende algo similar. En ese sentido no presentaremos versiones sinfónicas de las obras de Victoria, sino que, por el contrario, la orquesta entra a hacer parte de la obra”.

Sonoridades de la música contemporánea académica generan interesantes atmósferas al fusionarse con el beat de la música electrónica, que, por su constancia, tiene características cercanas al minimalismo. Acerca de la intervención que realizó sobre las obras de Victoria, Pedro Sarmiento nos dice: “mi trabajo va en dos vías: la creación de las maquetas sonoras, y la elaboración de las partituras, puesto que, Victoria trabaja con música que no tiene la necesidad de ser escrita en notación tradicional, pero Federico Hoyos trabaja con músicos que tienen como centro de su trabajo la partitura. En ese sentido intervengo más como un arreglista que como un compositor, algo así como un traductor entre los dos lenguajes. Así mismo es interesante demostrar, cómo las barreras entre un estilo musical y otro son muchas veces una ficción”.

PAISAJES CARIBEÑOS (versión para orquesta de cámara)

El caribe en el cuarteto de Ludsen Martinus (1999)

11 de enero/7:00 p.m./ Centro de Convenciones

Paisajes Caribeños es el subtitulo del Cuarteto de Cuerdas No. 1 Op. 7. Fue compuesto en octubre de 2018 y arreglado para orquesta de cámara en 2019, para ser estrenado durante el XIV Cartagena Festival.  “MI música está estructurada con ciertas formas del pasado, como formas simples, tripartitas, entre otras, en las que se pueden apreciar influencias del soukous, en especial de la agrupación The Soukous All Stars y de compositores latinoamericanos como Heitor Villa-Lobos, Carlos Chávez, Silvestre Revueltas”, afirma Martinus. El compositor define su primer cuarteto como “una obra netamente descriptiva”. En la primera parte, coexisten géneros como cumbia, champeta y texturas modales que ejemplifican el contexto urbano en el que están inmersos los habitantes de ciudades como Cartagena o Barranquilla. La segunda parte, llega de manera inesperada, brindando un contraste de serenidad, es aquí, donde el clímax de la obra es conducido de forma creciente a través de citas como la canción El Satanás, para más tarde recapitular la idea principal en su respectiva coda.