GERMÁN TORO: ÓPERA COLOMBIANA EN VIENA Y BASILEA

La ópera Camino a Comala-Teatro de voces de Germán Toro Pérez, basada en la novela Pedro Páramo de Juan Rulfo, comisionada y estrenada –el 16 de mayo de 2017– en el Theater der Künste, Bühne de Zurich.

Por: David Feferbaum

En artículos de la edición impresa de Tempo, me he referido a algunos de los nuevos músicos colombianos que, hoy día, brillan y cosechan grandes éxitos en el exterior.

La sorpresa más reciente, sin embargo, es la ópera Camino a Comala-Teatro de voces de Germán Toro Pérez, basada en la novela Pedro Páramo de Juan Rulfo, comisionada y estrenada –el 16 de mayo de 2017– en el Theater der Künste, Bühne de Zurich.

Todo esto demuestra, una vez más, la altísima calidad creativa de compositores nuestros que, reconocidos en las grandes capitales del mundo musical, son prácticamente desconocidos entre nosotros.

Además de sus logros como compositor, Germán Toro Pérez ha alcanzado una destacada posición como docente, siendo invitado a presidir un curso de composición en Darmstadt, templo de la música de vanguardia, y a ser director del Instituto para la Música por Computador y Tecnología del Sonido (ICST) de Zurich.

Respecto a la génesis de la ópera, el compositor señala que “un nuevo encuentro con Peter Siegwart y la comisión de una pieza para su Vokalensemble Zúrich condujo a la primera música vocal basada en los textos de Rulfo. La obra, llamada Cantos de Sombras, que se estrenó en 2014, contenía ya cuatro escenas de Viaje a Comala. Aquí combiné por primera vez sonidos generados por computador con voces, con el fin de generar paisajes sonoros electroacústicos. Finalmente, antes de comenzar la composición en 2015, tuve la oportunidad de viajar a México y visitar los lugares donde Rulfo pasó su infancia. Las impresiones del paisaje estéril entre el volcán de Colima y el pueblo de San Gabriel en Guadalajara, donde Rulfo vivió en la casa de su abuela, fueron decisivas para la concepción acústica del reino de Comala”.

“Basado en la idea de la primera lectura de la novela como experiencia fundamental, el proyecto se entiende como una “lectura”específica de la obra original, en la que el texto leído genera imágenes visuales y sonoras básicas que los autores del libreto y de la música ofrecen a la audiencia como impulso, buscando que sea el espectador quien –al igual que el lector– recree las imágenes en su propia cabeza. Por lo tanto, los recursos visuales y escénicos se reducen al mínimo necesario para la comprensión de la compleja estructura espaciotemporal. El elemento primordial es entonces la voz en todas sus manifestaciones posibles: hablada, cantada, pregrabada, transformada electroacústicamente, visible, invisible, cercana, lejana… De aquí surge la denominación Teatro de voces”.

Como coproducción de PHACE y Vokalensemble Zurich, con el auspicio de ProHelvetia, Camino a Comala se presentará en una versión concertante el próximo 10 de marzo en Viena y el 18 en Basilea.

En vista de ello, hemos conversado con el maestro Toro, en entrevista que trascribimos a continuación.

TEMPO: La obra 2020 “Viaje a Comala”  que usted titula como Teatro de Voces, basada en la obra Pedro Páramo de Juan Rulfo, para 8 actores, grupo vocal, grupo instrumental y electrónica con libreto de Stefan Nolte fue estrenada en Zurich en 2017 y ahora, el 10 y 18 de marzo se presentará en versión concertante en Basilea y en Viena el 10 y el 18 de Marzo próximos respectivamente, ¿qué nos puede decir sobre  ésta nueva versión y si ella se podrá escuchar vía streaming?

GERMÄN TORO: La diferencia fundamental con respecto a la versión escénica estrenada en el 2017 es que las voces habladas son pregrabadas y se escuchan por parlantes ubicados alrededor del público, mientras que los ensambles instrumental y vocal ejecutan en vivo. Por eso la he denominado “versión radiofónica concertante”. Desafortunadamente no tendremos streaming en esta ocasión.

TEMPO: Considerando a Pedro Páramo como una de las obras más logradas de la literatura latinoamericana del siglo XX y pensando que todo su desarrollo no podría ser más operático, ¿cómo es que usted logra obtener los derechos y concretar la oportunidad para hacer la composición, anticipándose a los compositores y realizadores mexicanos que uno podría suponer habrán considerado este proyecto?

G.T. El contacto con la Fundación Rulfo fue desde el primer momento muy constructiva y después de explicar el proyecto en una visita a la fundación en el 2015 obtuve todo el apoyo para obtener los derechos. Sin embargo, ya Julio Estrada había estrenado Murmullos del Páramo en el 2006, cuando mi proyecto ya estaba en marcha.

TEMPO: En la relación de sus obras se encuentran numerosas composiciones con temáticas y títulos referentes a Colombia y a Bogotá, pero, excusando mi ignorancia, su obra no es tan difundida como sería de esperarse por lo que quisiera conocer su opinión respecto de la difusión local de ella.

G.T. La difusión en Colombia se ha limitado con algunas excepciones a obras electroacústicas, pero no pierdo la ilusión de poder presentar otras piezas en el futuro, p. ej. una realización en español de «Viaje a Comala».

TEMPO: Dentro del catálogo de sus obras usted tiene una comisión para una obra para orquesta grande con dos pianos y dos arpas en 1/4 de tono que será estrenada en octubre de este año en el concierto inaugural del «Wien Modern». ¿Qué nos dice de esta obra y de su decisión de escribirla en ¼ de tono?

G.T. En la última composición titulada Trazos para trío de cuerdas, piano y electrónica del 2019 retomé la exploración de estructuras microtonales, esta vez basadas en escalas y secuencias. La idea es continuar esa investigación con la orquesta. Además, el tema del Festival es «Stimmung» que se puede traducir como «estado de ánimo» o «atmósfera», pero también como «afinación».

TEMPO: Si bien la trayectoria de la ópera de cámara en Colombia es relativamente limitada, ¿qué posibilidades y condiciones cree usted que se requieren para hacer el montaje en Bogotá?

G.T. La realización de la obra hasta el momento ha sido basada en co-producciones del ensemble instrumental PHACE y el Ensemble Vocal de Zurich con teatros o auditorios locales y con apoyo logístico y económico de otras entidades. Esta estrategia podría funcionar en Bogotá perfectamente, aún más teniendo en cuenta la gran vitalidad del teatro en la ciudad.

TEMPO: No es necesario ser un experto en música contemporánea para saber que Darmstadt fue uno de los pilares del desarrollo de la vanguardia musical desde mediados del siglo pasado por lo que es elemental reconocer la importancia que un compositor colombiano haya sido invitado a dictar un curso de composición allí. ¿Qué nos podría contar de esta experiencia?

G.T. Los cursos de verano de Darmstadt han recobrado diversidad y atractividad en la última década. En el 2012 el ICST fue invitado como Estudio en Residencia. Esto muestra la relevancia de los medios electroacústicos y visuales que son hoy parte integral de la práctica musical contemporánea. Allí tuve la oportunidad de trabajar con muchos compositores latinoamericanos de las nuevas generaciones, entre ellos varios colombianos. Hay mucha fuerza en Latinoamérica.

TEMPO: Si bien es altamente admirable su participación en Darmstadt no lo es menos su vínculo con   el Instituto para la Música por Computador y Tecnología del Sonido (ICST) de Zurich. ¿Nos podría ilustrar sobre dicha experiencia y sobre el Instituto en particular?

G.T. La experiencia al frente del ICST en los últimos 12 años ha sido muy enriquecedora. Es un centro de investigación interdisciplinario ligado a la docencia.  Además, la Universidad de Artes de Zurich reúne todas las disciplinas artísticas en el mismo campus. El auge de la investigación artística en los últimos años ha impulsado la integración de la practica artística, la investigación y la docencia. Esto es novedoso y ha influenciado profundamente el desarrollo del ICST y mi propio trabajo.

TEMPO: Puedo estar equivocado, pero me parece que usted no ha sido un visitante frecuente de Colombia. ¿Hay alguna perspectiva de una visita próxima suya en la que podamos escucharlo en vivo como expositor y compositor?

G.T. La primera parte de Viaje a Comala fue escrita en la montañas de Iguaque en el 2015. Aunque la distancia sigue siendo un obstáculo y la diminución del gasto ambiental es una responsabilidad, espero poder regresar este año y pasar allí algunas semanas trabajando en la nueva composición.