ENTREVISTA CON GERGIEV

A escasos días de la primera visita a Bogotá de la Orquesta del Teatro Mariinsky, su director, el ruso Valery Gergiev, y el violinista húngaro Kristóf Baráti (quien interpretará el Concierto de Mendelssohn) hablaron con Tempo.

El concierto tendrá lugar el 9 de marzo a las 8:00 p.m. en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo. El repertorio está conformado por obras de Prokofiev, Rachmaninov, Tchaikovsky, Mendelssohn, Debussy, Shostakovich y Stravinsky.

Por: Sebastian Wanumen

TEMPO: Maestro Gergiev ¿Cómo ve usted el futuro de la “música clásica”? ¿Está creciendo la escena o por lo contrario va a disminuir?

Valery Gergiev Veo que hay maravillosos músicos jóvenes alrededor del mundo. Yo trabajo con orquestas jóvenes en el Festival Verbier [Suiza], en donde soy el director musical, en el Pacific Music Festival [Japón], en donde soy el director artístico ya hace varios años. También he trabajado algunas veces, con la National Youth Orchestra de Estados Unidos, en donde soy cofundador. Pero, también trabajo con jóvenes en el Mariinsky y en la Orquesta Joven de Rusia, con quien tendré pronto un concierto. Soy también presidente del Concurso Tchaikovsky; esto es importante porque miles de músicos jóvenes se preparan para este, que ahora incluye maderas y bronces. 

No veo razones para pensar que la música clásica esté muriendo o decreciendo. Debemos concentrarnos en permitirle, no solo a los más jóvenes, sino a todos, venir a los mejores eventos de la música clásica. Algunas veces el obstáculo es que las entradas son muy costosas y eso aleja mucho a los jóvenes.

Pero yo creo que en las generaciones que vienen, las más jóvenes, hay músicos muy brillantes. Hace ocho años le di el Grand Prix [en el concurso Tchaikovsky] a Daniil Trifonov, yo creo que es uno de los grandes artistas liderando la escena de conciertos. El último concurso [Tchaikovsky] trajo músicos de veinte, veintiuno, veintitrés años de edad de talento fantástico, incluyendo a un chelista colombiano [Santiago Cañón], fue el segundo premio, uno de los favoritos, también del público, él estuvo maravilloso. Veo además que hay muy buena representación de todos los continentes, talentos que serán importantes para los siguientes treinta o cuarenta años. Y estoy muy entusiasmado de ver los representantes de Sur América, Norte América, Asia, Rusia y Europa.

TEMPO: ¿Cuáles son los retos que estos jóvenes tienen que asumir?

V.G. Las audiencias tienen hoy grandes expectativas, si no, cuál es entonces la razón de ir a un concierto. Esto es algo que todos debemos recordar. Las personas vienen a nuestros conciertos esperando algo bueno. Esa es la razón para dejar tu casa, viajar mucho, para obtener las boletas, que a veces son de difícil acceso. También tenemos que ofrecer alegría y emoción. Además de muchos carácteres y colores. 

TEMPO: Al menos para el público y la prensa, la venida suya con el Mariinsky fue bastante repentina. ¿Cómo se dio esto?

V.G. Si, fue algo improvisado, no lo planeamos hace tiempo, se dio hace pocas semanas. Vimos la oportunidad para hacer mi segunda visita a Colombia. Estuve hace cuatro años con la Orquesta Filarmónica de Viena, un concierto de temporada de gran magnitud. Esta vez es diferente porque tendré una orquesta joven, con un gran programa. Los compromisos son muchos en San Petersburgo, en Moscú y en Europa, además de densos. Pero ahora que voy a estar dos semanas en América se dio la oportunidad; estaré en Canadá y en Estados Unidos.

TEMPO: Mr. Baráti ¿Qué oiremos en el concierto?

Kristóf Baráti: [Interpretaré] el concierto de Mendelssohn, que es uno de los grandes retos para un músico. Creo que no hay ningún violinista sobre la tierra que no haya tocado o no vaya a tocar este concierto. Obviamente, todo el mundo lo conoce: por eso es que es difícil. Hay que traer algo nuevo, algo fresco y original; pero que al tiempo mantenga las intenciones del compositor. Siempre disfruto tocar este concierto porque es uno de los más bellos y probablemente uno de los mejores escritos y terminados. ¡Aunque de pronto diga lo mismo mañana acerca del de Beethoven! 

Me alegra mucho hacerlo con el Mto. Gergiev, pues con él tocamos muchos conciertos diferentes, incluyendo algunos como el de Stravinsky, pero también los del repertorio estándar. Y será interesante pues el Mto. Gergiev tiene mucha sensibilidad por el color, el sonido; inclusive con una orquesta que no es la suya, como lo ha demostrado acá en Montreal [Orquesta Sinfónica de Montreal]. 

Sabemos que usted creció en Venezuela ¿Cómo llegó a Venezuela y cómo fue su experiencia?

K.B. Mis padres son músicos: mi padre era chelista, mi madre es violinista. A ellos se les dio una oportunidad de trabajo en Venezuela, en una orquesta recién fundada. Yo tenía un año cuando nos mudamos. Mi hermana nació allá. Y pasé los siguientes diez u once años en Venezuela. Fue una experiencia increíble. Tuve mucha suerte de vivir en ese país tan hermoso. Un país además muy musical, no solo por artistas como Gustavo Dudamel o el Sistema, sino también por las orquestas que había en esa época. Orquestas de gran nivel con solistas fantásticos de la escena internacional. Después estudié en Europa y mis padres se regresaron a Hungría, justo a tiempo, antes de la terrible situación que hay hoy.

TEMPO:¿Y en Colombia había estado antes?

Esta será mi primera vez en Colombia, así que estoy muy emocionado y espero tener una estadía, a pesar de lo corta, muy placentera y poder ofrecerle lo mejor al público en Colombia y Bogotá.