DHAFER YOUSSEF

El sonido cosmopolita

Dhafer Youssef estará presente en Bogotá el jueves 17 de mayo dentro del marco del Festival de Jazz del Teatro Libre que ya llega a su edición número treinta.

Por: Simón Calle

Hoy en día las fronteras musicales y geográficas del jazz son bastante difusas. Músicos en diferentes partes del mundo han adoptado y transformado el género alimentándolo con lenguajes locales. Dhafer Youssef ha ido más allá, desarrollando un estilo jazzístico propio que incorpora elementos de la música árabe, el

jazz fusión europeo, la música electrónica y el jazz contemporáneo norteamericano. Su carrera hasta el momento puede describirse como un viaje musical con cuatro paradas que inicia en el norte de África y termina en Nueva York.

Youssef nació en Túnez en 1976 dentro de una familia de muezzins, los cantantes que llaman a la oración en el mundo islámico. Desde muy pequeño reconoció el poder de su voz y se dedicó a explorar todas sus posibilidades. En su adolescencia se encontró con el oud, un laúd que se utiliza a lo largo del mundo árabe, para interpretar músicas populares y clásicas. Este instrumento lo llevó al conservatorio nacional de su país con el fin de profundizar en las tradiciones de la música árabe. Sin embargo, sus intereses musicales siempre han trascendido fronteras por lo que decidió emigrar a Europa para ampliar sus horizontes creativos y educación musical.

Viena

La capital austriaca es una de las escenas más vibrantes del jazz en Europa fue su punto de llegada. Siendo una urbe que históricamente ha recibido miles de migrantes, es el lugar de encuentro de múltiples culturas y tradiciones musicales

que han alimentado el lenguaje del jazz por medio de permanentes colaboraciones. Es común encontrar proyectos de músicos austriacos donde

participan, coreanos, libaneses, indios, chilenos, argentinos etc. Youssef encajó perfectamente en este ambiente donde pudo trabajar con reconocidos músicos vieneses como el saxofonista Wolfgang Pusching y tuvo la oportunidad de colaborar con figuras del jazz europeo como el trompetista italiano Paolo Fresu, el guitarrista francés de origen vietnamita Nguyen

Lê y el trompetista alemán Markus Stockhausen (hijo de Karlheinz Stockhausen). Además de empaparse del leguaje del jazz de Europa, pudo profundizar sus conocimientos en las músicas de la India. De estos encuentros surgió el álbum Malak (1998), en el que Youssef ya conjugaba de manera muy balanceada las tres tradiciones musicales.

Oslo

Noruega es el epicentro del jazz escandinavo que tiene dos vertientes principales. Una es la escuela del free jazz que iniciaron músicos como el trompetista Don Cherry y el saxofonista Albert Ayler cuando emigraron de los Estados Unidos al norte de Europa a finales de la década de 1960. La otra es la del jazz que se ha alimentado de los beats y sonidos de la música electrónica de las discotecas europeas, que surgió a mediados de los noventa. Este estilo atrajo a Youssef a principios de los 2000 y lo llevó a colaborar con músicos noruegos como el trompetista Nils Petter Molvaer, el pianista Bugge Wesseltoft y el guitarrista Eivind Aarset y el programador Jan Bang, quienes habían generado una estética de jazz electrónico única bajo el sello Jazzland. De este encuentro con el jazz electrónico escandinavo surgieron dos discos: Digital Prophecy (2003) y Divine Shadows (2006). En vez de imitar el sonido de los noruegos, Youssef lo incorporó al estilo personal que había desarrollado en Viena y se enfocó en explorar las posibilidades sonoras que los instrumentos electrónicos podían ofrecerle a su voz y el oud.

Nueva York

La Gran Manzana es la capital del jazz a nivel mundial. Sus diferentes escenas son el referente para músicos jóvenes y aficionados del género alrededor del mundo. Esta ha sido la última parada de Dhafer Youssef quien en los últimos años ha compartido escenario y sesiones de estudio con varios músicos de post- bop contemporáneo. Personajes como la nueva revelación de la trompeta Ambrose Akinmusire, el baterista Mark Giuliana, el bajista Ben Williams y el pianista Aaron Parks han refrescado el sonido del jazz acústico nutriéndolo con lenguajes melódicos y patrones rítmicos del hip-hop, la electrónica y otras músicas populares contemporáneas. Con estos últimos, Youssef grabó su más reciente producción discográfica Diwan Of Beauty and Odd (2016) en el cual quería conjugar el groove del

cuarteto de jazz con los sonidos árabes del oud. Al igual que sus trabajos anteriores, este álbum fue aclamado por la crítica y es considerado uno de los mejores del artista. Teniendo en cuenta su carrera, tal vez esta no sea la última parada de Dhafer Youssef en la construcción de un sonido de un jazz universal.