David Ferfebaum

La temporada 2017 del Círculo Colombiano de Música Contemporánea se abre con dos obras de David Feferbaum: Estudio electrónico en tres partes [1971] y Mundo feliz [1972]. Miembro de la primera generación de compositores electro-acústicos en nuestro país, Feferbaum ofrecerá una charla-concierto el viernes 3 de marzo en el Museo Nacional a las 6:00 p.m. En la siguiente entrevista nos habla de su obra, sus influencias y de algunos compositores locales que abrieron camino a las músicas de vanguardia en Colombia.

Usted pertenece a la primera generación de músicos electro-acústicos en Colombia. ¿Quienes estuvieron presentes en esos primeros años?

Hacia los años 60, aunque obviamente hubo intentos anteriores. Por esta época se desarrolló el método de la producción de ondas sonaras a través de filtros u otros mecanismos. La primera manifestación importante en Colombia fue una composición de Fabio González Zuleta en 1965, que pudo llevar a cabo gracias a la colaboración del “Marciano” Diaz uno de los técnicos más importante de la Radio Nacional de Colombia.  Esto se hizo con los generadores de la  Radio. Más adelante Blas Emilio Atehortua y Jacqueline Nova,  van a trabajar en Buenos Aires en el  Instituto Torcuato di Tella.

Yo, por mi parte estuve participando en el grupo de música electrónica del Royal College of Music de Londres y regreso en 1970  al país. El producto de estos años es lo que se va presentar este viernes en el Museo Nacional: un  Estudio Electrónico en tres partes y la obra Un mundo feliz, una propuesta multi-media.

¿Para poder generar la manipulación del sonido a través de estos procedimientos con que herramientas contaban por aquel entonces?

Dentro de los primeros músicos que trajeron este tipo de “instrumentos” a Colombia podemos mencionar a Gustavo Sorzano quien estuvo en Estados Unidos. Él trajo unos y yo  logré traer un sintetizador y otros equipos también, con los cuales logré construir un estudio personal. Ahí se dieron muchas charlas…

Y esto debió generar un interés en compositores posteriores a los de su generación. ¿De quienes nos puede hablar?

Sí. En la siguiente generación de músicos se puede contar Mauricio Bejarano, Juan Reyes, Roberto García. En los 90 se puede encontrar otra generación que consolidaron una actividad de la música electrónica importante. A partir del siglo XXI es muy grato encontrar una cantidad de  jóvenes nacidos después de 1970 ;de hecho, algo de esto lo vimos en el ciclo de cuartetos comisionados a compositores nacionales del Teatro Colón de 2015 y en los ciclos y presentaciones que organiza el CCMC.

¿Cómo ha cambiado este lenguaje de los 70 para acá?

A mí me parece que hoy en día uno de los ingredientes más importantes es el de la aleatoriedad, que nos es exclusivo de la música electrónica. También el de la improvisación, que además es un concepto que va desde las cadenzas clásicas. Pero en últimas termina siendo el mismo proceso de creación tradicional: convertir un pensamiento musical  en una sonoridad.

¿Para usted qué compositor fue fundamental en la ruptura del lenguaje musical occidental?

Arnold Schoenberg. Sin duda. Los compositores barrocos construían su música sobre un esquema repetitivo, secuencial, contrapuntístico y  luego a partir de Bach, se empieza a consolidar una nueva manera de estructurar y construir la música. Se pasa al clasicismo, el romanticismo hasta llegar a Schoenberg quien plantea primero la atonalidad y luego el sistema dodecafónico, en donde las formas adquieren una libertad muy amplia aunque estén condicionadas a un sistema. Aquí es donde cambian radicalmente tanto las estructurass como que se da una evolución muy grande en el lenguaje. Todo este avance se da gracias a varios compositores, pero si se quiere señalar a una personalidad que como individuo fue clave en esta ruptura sin duda hay que decir que ese es Arnold Schoenberg, tal vez un caso único.

Varios compositores del siglo XX usaron el contrapunto o estos esquemas ortodoxos para la elaboración de un nuevo lenguaje, el caso de Paul Hindemith por ejemplo. ¿Alguno de estos procedimientos es utilizado por la música electro-acústica en la elaboración de su discurso sonoro? 

La construcción contrapuntística fue una necesidad sin duda para los compositores del siglo XX. La música producida por la manipulación de las ondas, quiero decir, el sonido electrónico, dista mucho de la lógica que se le daba a la música a finales del siglo XIX, es por esto que el oyente a ratos se siente desprotegido. Pero sin duda, al igual que en el pasado, se pueden señalar obras que ya son “clásicos” del repertorio, por ejemplo El canto de la juventud de Stockhausen, obra que combina la electrónica y las voces de niños. Una obra maestra sin lugar a dudas.

Y qué le diría a alguien que quisiera acercarse por primera vez a la música electro-acústica…

Esencialmente despojarse de las prevenciones. Usted no le puede pedir a un arte que ha estado en constante evolución que de golpe se quede estática. Es básicamente exponerse a la propuesta, estar dispuesto a oír libre de pre-conceptos. En el caso del viernes hay una obra totalmente electrónica y otra que integra otro tipo de sonidos junto con los que se logran a través del procesamiento electrónico, aunque no hay una integración con instrumentos físicos ni tradicionales.