BENJAMIN GROSVENOR, el arte de la narración musical

Benjamin Grosvenor se presentará en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo el 13 de junio. Su repertorio estará conformado por obras de Robert Schumann, Leos Janacek, Sergei Prokofiev y Franz Liszt. Grosvenor es un artista exclusivo DECCA, sello para el que ha grabado cuatro trabajos discográficos

Por: Iván R. Contreras

Benjamin Grosvenor entró en el radar del mundo clásico a los once años, luego de alzarse con el primer puesto del Young Musician of the Year de la BBC. Desde ese momento ha forjado una carrera que lo ha llevado a convertirse en la nueva apuesta pianística de Inglaterra ante el mundo. Para entender, al menos parcialmente el fenómeno Grosvenor, se pueden citar algunos datos: 

Con 19 años, en 2011, pasó a ser el solista más joven en la historia de los BBC Proms que se realizan en el Royal Albert Hall de Londres. Meses atrás, durante ese mismo año, el británico fue el primer pianista inglés en firmar un contrato de exclusividad con DECCA en más de medio siglo, convirtiéndose de paso en el intérprete más joven en ser fichado por la prestigiosa casa discográfica. 

En 2017 Grosvenor visitó por primera vez Bogotá. Tras su concierto dos cosas quedaron en claro. La primera, que no es en absoluto exagerado hablar de Grosvenor como el nuevo fenómeno pianístico. La segunda, que el público bogotano no se dio por enterado de la talla del pianista que nos visitaba, pues, la mayor parte de las butacas del Teatro Mayor estaban vacías. 

Para esta edición tuve el privilegio de encontrar un espacio en la agenda cada vez más atareada del británico. El resultado de ese momento afortunado fue la siguiente entrevista, que espero, sirva al lector de preludio para esa maravillosa experiencia que constituye el “viaje narrativo” que Benjamin Grosvenor propone a su audiencia. 

En 2017 usted visitó por primera vez Bogotá. Al escucharlo tuve la impresión que en su ejecución prevalecen la musicalidad y la expresión sobre la excesiva demostración técnica tan común por esta época. ¿Cuál es su visión sobre la interpretación pianística en la actualidad?

Creo que un gran pianista debe tener maestría técnica, pero también, que debe trabajar al servicio de objetivos musicales. Hay muchos artistas maravillosos hoy en día y es difícil hacer generalizaciones sobre la interpretación actual del piano. La llegada de la grabación digital y las posibilidades que nos ofrece la edición, ciertamente han cambiado nuestras expectativas sobre lo que escuchamos en los conciertos, ofreciendo al oyente mayores estándares de “perfección”. Puede ser que usted crea que hoy en día se presta demasiada atención a los objetivos «técnicos», incluso más que a los musicales, y si es así, quizás esta sea la razón. 

¿Usted considera que esos estándares de grabación a los que se refiere, han dejado en un segundo plano a algunos intérpretes del pasado cuyas grabaciones no alcanzan esa “perfección” a la que los registros de hoy nos tienen acostumbrados?

No creo que la perfección técnica o la falta de notas equivocadas sea lo que hace a una interpretación convincente, y para eso, uno solo tiene que escuchar a pianistas como Horowitz y Cortot para darse cuenta de que este no es el caso. Me parece triste descubrir que los estudiantes de piano no miran lo suficientemente atrás en los artistas que escuchan, especialmente en esta época en la que estas grabaciones son tan accesibles al instante gracias a las diversas plataformas. Creo que es vital explorar la riqueza de nuestro patrimonio discográfico y descubrir a aquellos artistas que vivieron más cerca de los compositores con cuya música pasamos gran parte de nuestro tiempo.

A propósito de Alfred Cortot. Tengo entendido que es uno de sus pianistas de referencia ¿Podría hablarme un poco de esto?

Sí. Cortot es un pianista que destaca. Hay algo único en la forma en la que utiliza el rubato, que lo ayuda en la narración musical. Sus interpretaciones son siempre increíblemente individuales, pero siempre al servicio de objetivos más elevados. No se tiene la sensación de que algo es diferente por el hecho de ser diferente y, sin embargo, él transforma la música en algo verdaderamente único.

Pasando a un tema recurrente. Usted hace parte de ese pequeño grupo de pianistas que no han necesitado asistir a grandes competencias como el Chopin, el Tchaikovsky, o el Queen Elizabeth, por ejemplo, para lograr disparar su carrera…

He tenido la suerte de no tener que participar en ninguna competición después de la BBC Young Musician, Esto ocurrió a una edad ideal: los once años. La presión que todo esto implica pasa desapercibida. Mi carrera comenzó de una manera modesta, pero fue manejada con sensatez por mis managers al igual que por mis padres, y así logró crecer con el tiempo. 

Háblenos de su relación con la BBC.

Creo que me he beneficiado mucho de mi relación con la BBC, ya que me uní a su esquema de Radio 3 New Generation Artist a la edad de 17. Es un esquema excelente, que nutre a los jóvenes talentos ofreciendo muchas oportunidades. Creo que hay varias rutas diferentes para los jóvenes pianistas, solo hay que mirar algunos casos de éxito para ver esto. Ciertamente, los concursos tienen el valor de dar a los jóvenes una plataforma y exposición, pero hay otros que, como yo, han logrado evitarlo. También está el caso de Yuja Wang. Además en los concursos no siempre es importante ganar el primer premio. 

A propósito del apoyo de su familia, su primera maestra fue su madre.

Sí. Mi madre fue mi primera maestra. Ella se mantuvo involucrada y apoyando mis estudios hasta la adolescencia, asistiendo a clases conmigo y viajando a mis conciertos. Fue un gran apoyo tenerla allí, conocía muy bien mi forma de tocar y podía dar su opinión en varias situaciones. 

Luego vino Christopher Elton…

Christopher se involucró cuando yo tenía 10 años, y fue vital en mis primeras experiencias como músico, para ayudar a dirigir mi desarrollo a medida que las cosas avanzaban y mi repertorio crecía.

Usted es el primer pianista británico que después de varias décadas ha firmado contrato con DECCA ¿Qué nos puede decir de su relación con este prestigioso sello? 

Creo que mi relación con DE-

CCA y con los BBC Proms ha sido fundamental para a mi carrera, pues las oportunidades que ha traído han tenido un efecto gradual en mi crecimiento como músico. Ciertamente, siento que aprendo mucho a través del proceso de grabación, que es siempre una experiencia auto-reflexiva… esto ha sido un viaje fascinante.

El concierto del 2017, al que me refería anteriormente, tuvo en la primera parte un repertorio poco común, si lo comparamos con el de otros pianistas jóvenes de primera linea, como usted, que prefieren tocar piezas más propensas a la “pirotecnia”. Me refiero al Claro de luna de Beethoven, la Sonata K 333 de Mozart y al Arabesco de Schumann. ¿Cuál es su criterio al elegir un programa?

Trato de reunir una selección de música que presente al público un viaje convincente y narrativo durante el transcurso de una noche. Ciertamente, esto podría incluir algunos “fuegos artificiales”, pero no se puede construir un programa completo a partir de eso. En mi concepto, debe ser un viaje a través de diferentes emociones y estados de ánimo, y en mis programas, esto incluye una variedad de compositores.

¿Qué compositor cree usted que refleja mejor su sello personal? 

Siempre es difícil hablar sobre lo que hace que una interpretación sea “personal”, y creo que probablemente es mejor dejar que otros decidan sobre qué la hace especial. Me identifico con varios compositores y, espero, que en mis interpretaciones ese sello se haga visible.