SOÑAR EL JAZZ

Una breve historia del Festival de Jazz del Teatro Libre

La Fundación Teatro Libre de Bogotá realiza este año la versión número 30 de su Festival Internacional de Jazz del 15 al 20 de mayo en el Teatro Libre de Chapinero: DAVINA & THE VAGABONDS, THE BARÁ GROUP, JACKY TERRASON, JON FADDIS, DHAFER YOUSSEF y ESPEN ERICKSEN harán parte de esta edición.

La imagen puede contener: 6 personas, textoEn este link compre sus boletas:  http://m.tuboleta.com/shows/show.aspx?sh=UJAZZ18

Por: Juan Diego Arias y Luisa Fernanda Cano

El Teatro Libre prendió la mecha del jazz en Colombia hace ya 30 años y el fuego sigue más vivo que nunca.

Todo fue producto de una de esas extrañas coincidencias que nadie sabe explicar pero que parecen fríamente calculadas. Ricardo Camacho, director artístico del Teatro Libre, hacía de anfitrión de su colega paisa, el fallecido Rodrigo Saldarriaga, fundador de El Pequeño Teatrode Medellín, y caminando por la ciudad entraron al bar del guitarrista Kent Biswell.

Ese día eran pocos los asistentes al bar, así que ocuparon una de las primeras mesas y Biswell se sentó a conversar con ellos. Para entonces, 1988, el Teatro Libre había adquirido su sede de Chapinero, el antiguo Teatro La Comedia que construyó Luis Enrique Osorio en 1953. Esta Fundación, que había nacido alrededor de un grupo de teatro, ahora tenía una sala con un aforo de más de 650 personas y buscaba espectáculos distintos a sus presentaciones teatrales. Camacho, entonces, le propuso a Kent Biswell una idea: fundar un festival de jazz internacional.

Kent Biswell fue el primer director artístico del festival; cuando se mudó a Francia, le cedió su cargo a Óscar Acevedo quien a su vez lo cedió a Luz Marina Rodas. Ricardo Camacho es hoy en día el director del Festival y aunque es un gran amante del jazz, reconoce que tiene “la fortuna de contar con amigos aficionados que están tirándole datos constantemente. Uno de ellos, Ulpiano Puente”. Con Puente comparte muchas anécdotas.

Por ejemplo, recuerda con orgullo la vez que el Festival logró llenar el Auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional con la visita de Jacques Loussier en 2008 “ese concierto fue una locura”. Después, tras inconvenientes en su vuelo que lo obligaron a quedarse un par de días más en la ciudad, Camacho “[lo llevó] a la Catedral de Sal de Zipaquirá y, luego, a la casa de Ulpiano en Tenjo. Ulpiano le mostró cosas a Loussier que él ni se acordaba de que había hecho”.

Camacho recuerda también el paso de grandes figuras del jazz latino, como los percusionistas Changuito, Angá y Tata Guines. En ese entonces, estos instrumentistas constituían la última gran generación de percusionistas cubanos: eran leyendas. Reunieron un grupo solamente para venir al Festival en su segunda versión (bautizado Brújula Fusión), lo que atrajo a público de todo el país; hicieron largas filas para verlos, tomarse fotos con ellos y conseguir sus autógrafos.

Y así, como quien no quiere la cosa, al día de hoy por el Festival han pasado artistas como Chick Corea, Ellis Marsalis, Paquito D’ Rivera, Michel Camilo, Marcus Roberts, Billy Branch, Poncho Sánchez, Gonzalo Rubalcaba, Rubén González, Toquinho, Brad Meldhau, Medeski, Martin & Wood, entre otros. Los sueños

no acaban para Camacho; uno se cumple este año: la presencia de Dhafer Youssef en el cartel de los 30 años del Festival. Otros, aún por cumplir: la pianista japonesa Hiromi Uehara; la familia Marsalis completa en el mismo escenario (hasta ahora han estado Ellis, pianista y el padre de la familia, y Jason Marsalis, el percusionista; faltan el saxofonista y clarinetista, Brandford, el trombonista Delfeayo y el trompetista y director de jazz en el Lincoln Center, Wynton). “Claro, la ambición de cualquiera es traer al monstruo, a Keith Jarrett”, concluye Camacho.

El primer sueño, consolidar un festival de jazz, ya se cumplió. Este, a sus 30 años, apunta a mantener una calidad artística y una oferta atractiva para que el público bogotano y nacional pueda acercarse a lo mejor del jazz.