Mara Miribung

Y la cátedra de música antígua de la U Central

Hoy miércoles en el Teatro Bogotá a las 6:00 p.m. la violonchelista Mara Miribung se presentará junto a sus estudiantes de maestría en interpretación histórica de la Universidad Central. Especialista en música antigua y egresada de la Schola Cantorum Basiliensis, desde 2015 ha adelantado un trabajo ininterrumpido en este campo con la Universidad Central.

La violonchelista italiana Mara Miribung, ha adelantado en la Universidad Central una serie de talleres y masterclass dedicados a la música antigua, en donde aborda no sólo las características del estilo propio de la época, sino también técnicas de improvisación y escritura de bajo continuo y análisis armónico. Mara cursó estudios de chelo moderno en la Guildhall School of Music and Drama de Londres y de música antigua en la Schola Cantorum Basiliensis y ha dividido su trabajo de docencia entre Europa y Bogotá desde el 2015.

El famoso María Brunello, ganador de Tchaikovsky en 1986,  fue uno de sus primeros maestros ¿Cómo llegó a su clase?

Estudié con Mario Brunelo a los 16 años. Fue muy importante para mi, pues había que hacer una audición para poder tomar clases con él, éramos sólo ocho estudiantes. Hicimos clases dos veces al mes. Yo lo había escuchado muchas veces en Italia y me gustaba mucho su sonido.

Usted sigue con Rafael Walfich, descendiente musical del gran de Piatigorsky. Luego toma el camino de la música antigua. Aquí Rudolf Lutz fue no de sus principales maestros. Háblenos de esta diversidad de escuelas en su carrera.

Bueno yo primero estudié chelo moderno antes del barroco. A los 16 años tuve la oportunidad de participar con Walfich en una serie de masterclass.. Esta escuela, tiene un sonido muy romántico, muy cálido, muy grande; nos llevamos muy bien en la masterclass entonces fui a la Guildhall School of Music and Dramaen de Londres a estudiar con él.

Rudolf Lutz es un clavecinista y organista suizo que fundó hace 25 años el departamento de investigación histórica en en la Schola Cantorum Basiliensis. Es además un improvisador y compositor y eso me interesa mucho, porque en la música antigua todo esto  iba de la mano. La improvisación es algo que me acompaña desde muy niña, porque para mí la música debe ser sobre todo jugar, y la improvisación es lo cosa más cercan a esto. De hecho, en Londres tomé una clase de improvisación de jazz con un chelista de jazz, trabajé en otros sonidos con músicos africanos, con músicos de la india improvisaciones y finalmente llegué a Basiliensis en Suiza. Aquí hice el master en improvisación en música antigua con él.

¿Qué tan importante es saber improvisar en la música antigua?

Es muy importante. Se tiene que aprender muy bien el uso del bajo continuo y gracias a esto se entiende mejor cómo funciona la armonía de la música para poder acompañar mejor. Cuando uno improvisa tiene que saber muy bien qué está pasando con la armonía, qué está ocurriendo y esto enriquece mucho a un músico. Para esto. por ejemplo, empecé a revisar la suites de Bach, que son muy útiles por la armonía, por la forma, por las modulaciones; analicé cómo son los cadencias y basada en esto escribí una suite para chelo solo en la menor para entender mejor la música de ese tiempo.

Qué nos puede contar de su trabajo en Bogotá con el énfasis de música antigua de la Universidad Central

Llegué a Bogotá por medio de Federico Sepúlveda, un bogotano  que ahora trabaja en la escuela Cantorum de Suiza. Me propuso venir a hacer un workshop a la Universidad. Es muy importante que exista este departamento, pues entiendo, es el único que tiene un programa dedicado a la música antigua en Bogotá. Trabajamos repertorio  barroco y clásico con los estudiantes. En el workshop dimos primero un taller de improvisación para chelistas. Hablamos sobre cómo puede ser una improvisación en el contexto del barroco; dimos algunas herramientas útiles para poder estudiar en casa este tema. Para esto usamos un movimiento de una suite de Bach, escribiendo para ésta el bajo, para así poder entender cómo esas líneas melódicas sin bajo delinean la armonía. Y el otro taller estuvo dedicado a las suites de Bach, haciendo énfasis en el estilo, porque los músicos generalmente tocan la música barroca en un estilo romántico y cada uno puede decidir cómo quiere tocar Bach, pero es muy útil conocer cómo la interpretación histórica lo está abordando.

Y esto se debe en parte a los diferentes instrumentos de la era barroca…

¡Claro! Hay que decir que los instrumentos que tenemos hoy no eran iguales a los de ese tiempo. Habían un concepto muy distinto del sonido al que tenemos nosotros. Los instrumentos actuales tienen cuerdas de metal, están afinados en 440. Los arcos tiene más tensión y el sonido se proyecta más. Los instrumentos barrocos no tienen esa misma fuerza. En el barroco había muchos instrumentos distintos, de hecho algunas de las suites de Bach  el barroco había muchos instrumentos distintos hecho algunas de las suites de las suites de Bach están escritas con scordatura Los instrumentos estaban afinados en 415, casi medio tono abajo de nuestro afinación actual, y los arcos también eran  distintos, pues hasta el siglo XIX Tourte construyó el arco moderno. Él tenía una técnica novedosa en la que calentaba la madera del arco para poder hacer la forma convexa del arco moderna. Todo esto daba otro concepto del sonido