CÁRDENAS Y SABOYA

La fertilidad del nacionalismo cuando no es tan nacional

Luis Carlos Saboya y Alexis Cárdenas, una relación musical, joven, fértil, de la que ya se pueden apreciar resultados efectivos al momento de indagar por el desarrollo musical del continente.

 

Por: José Perilla

Desde 1995, Luis Carlos ha conformado el trío Palos y Cuerdas. Han sido más de 20 años en los que él y sus hermanos, Diego (bandola) y Daniel (tiple), se han consolidado como la agrupación activa más importante de la música andina colombiana. Ello a juzgar por los numerosos conciertos a nivel internacional, los primeros lugares en festivales locales como intérpretes, arreglistas y compositores y los admirables cuatro discos publicados desde 2002.

En cuanto a Alexis Cárdenas, la Revista Tempo cuenta en su archivo con una ilustrativa entrevista que concedió el violinista en su visita a Colombia en 2016. Una idea rápida de la trascendencia de este músico se da en la introducción del escrito: “Cárdenas ha sido laureado en concursos internacionales como el Tibor Varga, Sion, Suiza; el Henry Szering en México; el Fritz Kreisler en Viena y el Long-Thibaud en París. Recientemente obtuvo el segundo premio en el Concurso Internacional de Montreal”.

Pero las buenas noticias en relación con Alexis Cárdenas también han llegado por el lado de la música popular. Aquella llevada a la sala de concierto con el notable grupo Recoveco. Y fue por esa vía que entraron en contacto él y Luis Carlos Saboya. Para conocer la historia, esta vez el entrevistado es Luis Carlos, o mejor “Lucas”, que es como muchos lo conocen. Preguntamos a Lucas sobre su relación con Alexis Cárdenas y de paso nos enteramos sobre los recientes pasos del colombiano en el exterior.

La amistad de Lucas y Alexis

Tras los 20 años de carrera con sus hermanos, Lucas quiso dar un respiro y ubicó su residencia en Barcelona. Con ello, continuó el desarrollo de la faceta musical “solista” que había empezado en 2008 con su disco Intemperante y con el disco El tiple y el cuatro, grabado en 2012 en compañía del cuatrista venezolano Gustavo Colina.

En Barcelona, Lucas se encontró con Alexis Cárdenas y fortaleció los lazos de amistad que lo unían a él desde varios años atrás. Como resultado, hoy contamos con el disco El arenoso (2017) y la formación de un cuarteto cuyo primer disco tendremos dentro de poco en nuestras manos. Así lo recuerda el colombiano:

“Conocí a Alexis en Bogotá en el año 2002 o 2003. Él vino a hacer unos conciertos con Recoveco para el Banco de la República. Nos conocimos y él se llevó el primer CD que sacamos con el trío, que se llama Pa’ los tres. Dos o tres años después regresó a Colombia y nos escribió. Quería que hiciéramos algo juntos, que grabáramos algo. Y ahí grabamos algunas piezas en el disco del trío que se llama Camaleonte.”

Este disco es del año 2006. De las 12 obras que incluye Camaleonte, Alexis Cárdenas participó en cuatro: On tabas, bambuco de Emilio Sierra; Vuelamasquelviento, bambuco de Jesús Alberto Rey y los pasillos Namdik y ¡Despasillo por favor!, escritos por Lucas. Este último para violín y guitarra, grabado por Lucas y Alexis. De esa forma, el registro adquirió un carácter precursor al ser la primera grabación de los dos músicos juntos. Volverían al estudio diez años después, en 2016. Luis Carlos ahora en el tiple.

“Yo viví en Barcelona en el 2014 y 2015. Allá nos vimos [con Alexis] y desde ahí empezamos a pensar en grabar algo a dúo. Al final de mi estancia, yo fui un par de meses a Francia y me quedé en París porque Recoveco me invitó a hacer una gira de conciertos que tenían en varios festivales de Francia. Tocando tiple dentro del grupo Recoveco. Y después de eso nos encontramos en Colombia, eso fue ya 2016. Él vino al Festival de Música de Cartagena con su cuarteto. Y ahí aprovechamos para meternos al estudio. Grabamos un disco que salió este año: El arenoso”.

El nombre del disco lo da un bambuco de Lucas Saboya. Pero podría decirse que el que quedó grabado es de los dos, de Lucas y Alexis, porque este fue un disco hecho “sobre la marcha”. Sesiones de grabación donde la improvisación jugó un papel relevante, sobre la base de la sólida experiencia de cada músico y el trabajo que ya venían realizando juntos. El arenoso, grabado en Tibasosa, Boyacá, incluye otras dos obras de Lucas entre varios clásicos de la música popular venezolana y el entrañable Drume Negrita de Ernesto Grenet. A partir de un repertorio preciso, lo admirable del dueto es, por supuesto, la precisión técnica. Pero, sobre todo, mostrarnos la efectividad de una inusual combinación instrumental y, en ello, las inmensas posibilidades del tiple en un marco más amplio que el de la frontera nacional.

De allí la importancia y el atractivo del proyecto que une actualmente a Alexis Cárdenas con Lucas Saboya. Un cuarteto conformado por violín, tiple, vibráfono y contrabajo.

 

Otras aventuras en Barcelona: Lucas Saboya Cuarteto

La génesis de este grupo se encuentra también en la tradición musical colombiana. Pero el foco es internacional. Los cimientos del proyecto están puestos en una combinación instrumental que, en relación con el tiple, cuenta con exiguos antecedentes. Nos cuenta Lucas:

“En Barcelona yo me quise abrir a ese mundo y, buscando esa nueva sonoridad, el trabajo se enfocó bastante en escribir para un cuarteto. Armé un grupo que es mi Cuarteto: violín, tiple, vibráfono y contrabajo. Ese es un proyecto personal. Tiene algunas secciones de improvisación pero la mayoría de música está escrita por mí. Alexis Cárdenas es el violinista. Roger Santacana, catalán, vibráfono. Paco Weht, argentino, contrabajo. Es una búsqueda que yo tengo: cambiar la sonoridad andina a otro contexto, tímbrico especialmente y también de exigencia técnica.

Esto es una música de cámara, sea en el trío o en un cuarteto de cuerdas. Música de cámara, música de concierto que yo la veo muy relacionada por ejemplo con la música que ha hecho aquí en nuestro continente Egberto Gismonti, Dino Saluzzi, Astor Piazzolla, Javier Contreras. Ese tipo de referentes que no dejaban esa raíz popular, por llamarlo de alguna manera, pero que ya contaban con un montón de elementos que la constituyen en música para escuchar, digamos. Que tiene complejidades técnicas en los instrumentos, como la música clásica”.

Luis Carlos Saboya y Alexis Cárdenas, una relación musical, joven, fértil, de la que ya se pueden apreciar resultados efectivos al momento de indagar por el desarrollo musical del continente. Esto, de cara a una industria musical mutante que cada vez ofrece nuevas oportunidades, pero también nuevos retos. Con esta pareja, puede verse el curso de una historia musical que, en el pasado, encontró útil levantar los estandartes de sus fronteras nacionales. Hoy se transcienden y con ello, podemos vivir una vez más el encanto de ir en busca y encontrar nuevos parajes. Diferentes, renovados. Modernos