LE BALCON

El conservatorio de París como catalizador de una generación

Le Balcon se toma a Bogotá durante el mes de junio. Dentro del repertorio nos ofrecerá una serie de compositores colombianos con obras de Juan Pablo Carreño, Eblis Alvarez, Pedro Garcia, Luis Rizo-Salom y Marco Suárez Cifuentes que resulta imperdible.

El Conservatorio de París ha sido históricamente un lugar en el que diferentes generaciones de intérpretes y compositores con la disposición, los fundamentos, y llenos de ideas, se han propuesto en diferentes periodos el objetivo de crear nuevos puntos de referencia musicales. En los años 70, para citar solo un ejemplo, el Conservatorio serviría de punto de encuentro y de catalizador de una generación que es hoy considerada como fundadora de una nueva concepción de la creación musical, y que se plantearía la cuestión de la identidad artística en términos que hoy son considerados en el mundo musical europeo como esenciales. Tristan Murail y Gérard Grisey coincidirían primero en la clase de Olivier Messiaen en el Conservatorio de París y, más tarde, en la Academia de Francia en Roma: la Villa Médicis, lugar en el que idearían la creación del ensamble Itinéraire, que sería el lugar de experimentación que los llevaría a convertirse en los padres fundadores de la escuela espectral francesa.

Igualmente, en el curso de los años 90 y 2000, el Conservatorio incitaría una infinidad de celebraciones en torno a la creación musical que daría origen a un importante número de ensambles e iniciativas de difusión de la llamada música contemporánea. A medidos de los años 2000, el Conservatorio sería el lugar de encuentro de los fundadores de Le Balcon, institución a la que los compositores colombianos Juan Pablo Carreño y Pedro García llegarían siguiendo la estela iniciada por el compositor colombiano Luis Rizo- Salom (1971-2013) algunos años atrás. Con Le Balcon, una vez más, el Conservatorio serviría como punto de partida de un nuevo “fenómeno de generación” ligado, en este caso, a una preocupación sobre la relación entre la sonorización y una concepción radical del espectáculo musical.

Génesis: la Iglesia de Saint Merri en el corazón de París

Le Balcon nacería como un ambicioso proyecto musical que pasaría rápidamente una primera prueba en el circuito parisino realizando algunas escenas de óperas de Karlheinz Stockhausen y tratando de redefinir la idea del “concierto” a través de la imposición de un dispositivo de sonorización tanto a obras del repertorio clásico, como a obras escritas especialmente para el ensamble. Al mismo tiempo se convertiría en un centro de creación latinoamericana en París. En sus nueve años de existencia el ensamble ha incluido en su repertorio cerca de 40 obras de compositores latinoamericanos que van desde El homenaje a García Lorca, del compositor mexicano Silvestre Revueltas (1899- 1940) y el estreno francés de Doce móviles, de la compositora colombiana Jacqueline Nova (1935-1975), hasta el estreno de siete producciones escénicas de jóvenes compositores.

Fundado en noviembre del 2008 por el director de orquesta Maxime Pascal, los compositores Juan-Pablo Carreño y Pedro García, el ingeniero de sonido Florent Derex y el pianista Alphonse Cemin, Le Balcon comienza una fecunda actividad de conciertos en la Iglesia de Saint Merri en París, donde se entrelaza la música de compositores vivos, el repertorio clásico, las

músicas populares latinoamericanas y las experiencias más alucinantes y perturbadoras de las ‘músicas actuales’. Le Balcon, que nace como un ensamble de música contemporánea a geometría variable, se transforma rápidamente, durante los cuatro años en que la Iglesia de Saint Merri lo recibe en residencia, en una compañía productora de espectáculos escénicos que hoy en día reúne un buen número de cantantes solistas, instrumentistas, compositores, ingenieros de sonido y se rodea en función de sus proyectos

de cineastas, directores de teatro y coreógrafos para perseguir el ideal de las antiguas tropas teatrales. Se podría decir, incluso, de las compañías de ópera itinerante.

La residencia en la Iglesia de Saint Merri se prolonga hasta finales del año 2012 y es en ese espacio de creación con posibilidades infinitas donde Le Balcon desarrolla su creciente interés por la ópera y por los jóvenes compositores latinoamericanos. Esto, lo lleva a producir en 2011 la ópera De la Terreur des Hommes del joven compositor francés Arthur Lavandier y en 2012, uno de los años más prolíficos del ensamble en este periodo, el estreno de la ópera multimedia El infierno musical de Alejandra Pizarnik del compositor colombiano Marco Suárez, la ópera Avenida de los Incas 3518 del compositor argentino Fernando Fiszbein, al mismo tiempo que realiza otras producciones escénicas de Stockhausen y Stravinsky.

Es también esa la época en la que el compositor Pierre Boulez se convierte en una figura tutelar del ensamble gracias a los vínculos de Le Balcon con la Fundación Singer-Polignac, segundo hogar de Le Balcon desde que, en 2010, sería recibido en una residencia que comenzaría con un primer concierto privado en honor al maestro con su obra Messagesquisse en su versión para siete violas. Ese concierto se repetiría días más tarde en la Iglesia de Saint Merri en presencia del compositor. Al término del concierto, Boulez diría que percibía en la acción de Le Balcon la misma energía y entusiasmo que en aquellos conciertos míticos de Le Domaine musical, la sociedad de conciertos fundada por él mismo en los años 50. Tanto Le Domaine como el Ensamble Intercontemporain que el mismo Boulez crearía años más tarde, servirían de trampolín a un gran número de compositores europeos como modelo de los ensambles franceses especializados en música contemporánea y como plataforma para la difusión en Francia de la música de la Segunda Escuela de Viena.

Éxodo: residencia en el Teatro del Athénée

Le Balcon nace en una época en la que es natural la integración del parlante, del cine, y hace parte de una generación que ha estado profundamente marcada por las óperas de Wagner y Stockhausen. Desde su fundación, Le Balcon ha buscado entrelazar esos componentes esenciales de su identidad y ligar la idea de la amplificación del ensamble a una visión extrema del espectáculo total. Sus años de residencia en la Iglesia de Saint Merri le hacen ganarse rápidamente el reconocimiento de diferentes personalidades del mundo musical europeo y lo llevan a iniciar un nuevo periodo de residencia en el Teatro del Athénée en París, un magnífico teatro a la italiana que sería durante todo el siglo XX uno de los grandes espacios de creación teatral parisinos. Es en el Athénée donde el ideal de una tropa operática que persigue Le Balcon se perfecciona al contacto con los directores de teatro Benjamin Lazar y Damian Bigourdin, y con el artista colombo- francés Nieto.

Le Balcon, que ya había afirmado temprano su voluntad de recorrer el repertorio vocal escénico y en particular la ópera, se libera de la influencia de los ensambles especializados dedicados exclusivamente a la música contemporánea y se convierte, finalmente, en una compañía dedicada a la producción de espectáculos escénicos. Crea un nuevo modelo de financiamiento para una estructura dedicada principalmente a la ópera y se aleja del modelo de estructura cultural francesa subvencionada. Durante estos últimos años de residencia en el Athénée, Le Balcon ha producido una gran serie de estrenos de óperas que comienza con el montaje de la ópera Ariadne auf Naxos de Richard Strauss puesta en escena por Benjamin Lazar y que continúa con la ópera Le Balcon de Peter Eötvos basada en la obra de teatro de Jean Genet —de la que tomaría igualmente su nombre el ensamble—, Lohengrin de Salvatore Sciarrino, La Métamorphose de Michaël Levinas y el Pierrot lunair de Arnold Schönberg, estos dos últimos espectáculos puestos en escena magistralmente por Nieto, quien ya había trabajado junto a Juan Pablo Carreño en la concepción del espectáculo de cine-concierto Garras de oro, concebido en 2013 para la Iglesia de Saint-Eustache.

Los compositores colombianos en París, su vínculo con Le Balcon y los próximos conciertos de Le Balcon en Colombia

Es ese grupo de compositores colombianos y latinoamericanos que gravitan alrededor de Le Balcon lo que yo llamo «La generación del Balcón.» Algunos de ellos han desarrollado grandes proyectos como miembros fundadores del ensamble o como artistas que han creado a lo largo de estos años una cercanía con ellos o con el artista Nieto. También, muchos de estos compositores han trabajado con algunos miembros del ensamble en proyectos independientes inspirados en esa generación joven de intérpretes dispuestos a prácticamente todo por la creación musical.

Un buen ejemplo del trabajo de parte de estos compositores se podrá apreciar dentro de algunas semanas en Colombia. Le Balcon estará de vuelta luego de su exitosa primera gira en 2013, organizada por Nova et Vetera con la participación de diversas instituciones francesas y colombianas. La compañía llevó el espectáculo Garras de oro al Festival Internacional de Cine de Cartagena y a la sala de conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango en Bogotá. Este año, Le Balcon visitará Medellín y Bogotá y tendrá presentaciones en los principales teatros de esas dos ciudades.

El elemento principal de este ciclo de conciertos es el foco en obras de compositores colombianos. La gran novedad es la inclusión de composiciones de Luis Rizo-Salom y Eblis Álvarez. Aunque la obra In/Out para flauta baja de Luis Rizo-Salom que escucharemos en el Teatro Colsubsidio fue estrenada en Roma por la flautista de Le Balcon, Claire Lucquiens, es esta la primera vez que Le Balcon se ofrece la posibilidad de hacer la música de este compositor.

En ese mismo concierto tendremos la posibilidad de escuchar el estreno mundial de una obra para quinteto de maderas de Eblis Álvarez y la última versión de los Cuatro poemas, un fragmento de la ópera multimedia L’enfer musical d’Alejandra Pizarnik de Marco Suárez-Cifuentes. Esta obra fue escrita especialmente para Le Balcon, que hizo el estreno en Les Voûtes, una sala underground parisina compuesta de diferentes cuevas lúgubres que sintonizan perfectamente con el carácter melancólico y esquizofrénico de la obra poética de Alejandra Pizarnik. Vale la pena destacar también que Le Balcon presentará Ruinas de Pedro García y Punto muerto de Juan Pablo Carreño en el Teatro Mayor Julio Mario Santodomingo. Ruinas es una obra que hace parte del ciclo de obras para danza que García ha escrito para su compañera, la coreógrafa Tatiana Julien. Punto muerto es quizá la primera obra concebida especialmente para el dispositivo técnico de Le Balcon, un concierto para guitarra eléctrica y ensamble dedicado a Maxime Pascal que gira en torno a la idea del desdoblamiento del fenómeno sonoro a través de la amplificación y de la confrontación de un ensamble acústico a su doble amplificado.