CAMILO GIRALDO

El Trip Trip Trip al Classical Next de Rotterdam

El Trip trip trip trio participará en el Classical Next de Rotterdam, un evento que convoca a artistas y agentes de 45 países. María José de Bustos habló con el guitarrista Camilo Giraldo, quien junto a Cesar Quevedo y Guillermo Bocanegra conforma la agrupación.

Por: María José de Bustos

Sumergirse en los universos creativos de nuestros compositores no es tarea fácil. Siempre me pregunté cómo definir en palabras lo que un escritor de sonidos desea reproducir con su propio lenguaje. Qué hay detrás de la primera figura e impulso, del primer aliento y esquema sonoro cuando un autor comienza a diseñar su partitura. Tratar de colarse en la intimidad creativa de Camilo Giraldo, en su imparable búsqueda de un estilo propio, es un camino que intentaré mostrar lo más ajustado posible a su realidad.

Hablar de la música de este joven compositor oriundo de Pereira que comenzó con una guitarra eléctrica componiendo canciones de rock para su grupo, es hablar de sueños permanentes, de exploraciones insaciables, de arte sonoro sediento de novedad. Escuchándolo relatar su trayectoria de manera pausada y con la mirada absorbiendo el infinito, se adivina su reflexión, su profunda respeto hacia la composición derivada de la introspección y de una mirada curiosa para que los géneros se le revelen en actos de comunión mutua. Su bagaje influye de manera decisiva en la forma de acometer cada reto, cada participación en un nuevo proyecto. Su lento y firme caminar va progresando en una infinitud que va más allá. Un hecho decisivo en el latir artístico de Giraldo fue convivir con el estudio de producción en su propio hogar. De esta forma resolvió la cadena completa de fabricación sin depender de nadie más que de sí mismo y ello le ha dado una libertad a su investigación musical que es palpable en la riqueza interdisciplinar que viene mostrando con su aprendizaje desde otros puntos de vista.

Camilo Giraldo es un consumado guitarrista que, por avatares de la vida, terminó estudiando en el Instituto Superior de Arte de La Habana, Cuba, donde se graduó mientras paralelamente se iba formando en composición con los maestros Leo Brouwer y Tulio Péramo. Aquella etapa le dio consistencia, impulso y sed. Ávida sed de sentir y realizar su camino artístico con claridad. Escogió maestros, encuentros, formación, exploraciones e inventos que le dieran herramientas para arrancar su vida profesional con pulso consistente. Recogió una gran influencia latinoamericana del grupo de amigos del que se rodeó en su etapa cubana, encontró colegas dedicados a la danza y el circo, y su música fue derivando en fusiones de folclor y jazz. Se inició en una versatilidad que abarca también áreas audiovisuales y teatro y se convirtió en un insaciable compositor abierto a un horizonte sin barreras. Para Camilo Giraldo, todo es posible.

Su base es la guitarra clásica, su objeto sonoro principal, como él mismo la define. Ella, su guitarra, es quien le orienta en las posibles direcciones. Desde su virtuosismo y su carrera como intérprete, ha ido experimentando con diversos grupos y géneros. Hoy lidera, junto a otros dos colegas, el Trip Trip Trip Trío. En este momento de la ya imparable trayectoria de Giraldo, el corazón de sus desafíos es ese trío de guitarras que sorprende cada vez que ocupan un escenario. El 22 de abril se presentaron en el Teatro Estudio Julio Mario Santo Domingo y la atmósfera que crearon, en un alto porcentaje con la música del propio Camilo, no dejó indiferente a nadie.

Giraldo, con su profundo conocimiento del instrumento, hace que las composiciones y los arreglos del trío sean idiomáticos, pulidos y especiales para los tres intérpretes. Su música transporta a los oyentes a los paisajes que están a punto de ejecutar. Camilo tiene un tono de voz discreto y una humildad que refleja la duda de saber qué emociones desatará su música. El trío consigue un abanico de efectos gracias a la experimentación con la escritura y el sonido, combinados con una discreta percusión que obtienen de la propia caja armónica de la guitarra. Su música es viva, creativa, imaginativa, limpia en su estructura, contemporánea en su factura y con influencias de diferentes géneros navegando entre sus aguas. Descubrir el lenguaje sonoro de Giraldo es dejarse iluminar por un chorro fresco de creación diferente.

El trío es uno de los invitados al Classical Next de Rotterdam (Holanda): un gran evento de música clásica, cuya magnitud y cobertura le dará a Trip Trip Trip un lugar importante en la escena mundial. El encuentro cuenta con la presencia de programadores artísticos, gestores culturales, disqueras especializadas, agencias de booking, artistas y agentes del mundo cultural de 45 países. Es en este contexto en el que la música original de Giraldo, y otras obras de amigos colombianos, será interpretada junto a sus colegas del trío, César Quevedo y Guillermo Bocanegra. De 160 agrupaciones, solo seis fueron escogidas para tocar en Classical Next y, mejor aún, solo un grupo latinoamericano fue seleccionado. Es decir, estamos contando que la música de Giraldo será la única del continente que se muestre en todo su esplendor en un acontecimiento como este. Está todo dicho.

Para Camilo, el día a día de un compositor es como una montaña rusa. Comienza sus ideas apuntándolas en su libreta del Concertgebouw, o grabando sonidos de la naturaleza con su sampler para luego transformarlos según sus deseos. Camilo busca un punto medio en su apuesta personal; no ser un elemento hermético, y abrirse a un producto que guste, que sea interesante, atractivo y original, técnicamente hablando. Su obsesión es la de no repetirse, no hacer un molde de su trabajo, pero con una idea maravillosa propia de todo creador: no detenerse en esa búsqueda de masa sonora que lo identifique y que, en definitiva, lo sostenga en el tiempo.

Hay un tema que me preocupa. Nuestro desconocimiento general por el exigente y fundamental tema de los derechos de autor. Y es que, en este mundo nuestro de las corcheas, no podemos dedicar demasiado tiempo a cuestiones de esa índole. Pongámonos a ello con seriedad. El mundo de la creación no puede quedar desamparado.